LO MÁS NUEVO

Lo que aquí se expone son meditaciones personales, no una doctrina. Si este espacio, nacido y expuesto desde la reflexión personal, ayuda a que otros reflexionen sobre sí mismos y orienten su vida hacia los valores del Evangelio, habrá conseguido su única finalidad.

martes, 21 de junio de 2011

Facebook



Hoy –para algunos extravagantes- el éxito social se mide por el número de amigos que se tiene agregados en el Facebook. Incluso más, el verdadero triunfador ya ha pasado a ser aquel que tiene más peticiones de amistad en reserva, a las que hace caso omiso con tranquilidad. La vida de muchos se ha convertido en un guión con hechuras de drama o de comedia del que nos vamos enterando con una puntualidad apabullante. De algunos sabemos cómo les arranca el día, cómo les sienta el almuerzo y a qué ritmo palpitan sus sentimientos. Nunca la intimidad fue tan pública. La socialización se desarrolla ahora en un mundo virtual que con una fidelidad inexorable y algo inquietante nos aproxima a esa realidad paralela que nos hizo imaginar la película Matrix.

Facebook te recomienda amigos con una certeza fría y objetiva que elimina el margen de error con el que entablamos contactos en el mundo real, en el que un perfume embriagador te puede nublar la razón. Por imitación hasta ha aparecido un anti Facebook que solo busca y agrega a enemigos íntimos con los que exorcizas porquerías a través del teclado. Nunca fue tan fácil contactar. Aunque a veces se eche de menos el contacto personal.

Muchas veces se me ha dicho que “pierdo tiempo” al tener una cuenta de Facebook actualizada. Considero que no pierdo tiempo, al contrario, siento que ayudo mucho con mi presencia en este medio. Sé que Facebook no es como los demás medios online. Usarlo supone asumir una nueva forma de relacionarse. La clave – tal como nos lo sugiere el Papa-, es comunicarse con integridad y honradez. 

3 comentarios:

Teresa dijo...

Creo que facebook refleja cuál es nuestro más hondo anhelo: ser aceptados, aprobados, en definitiva, amados. Nos presenta un espejismo y como estamos tan carentes de afecto real lo aceptamos sin rechistar. Madre Teresa ya lo dijo: la peor tragedia es no sentirse amado, no sentirse importante para nadie. Estoy segura que detrás de muchos "perfiles" hay personas que tienen una necesidad imperiosa de que su vida sea importante para alguien, y por ello presentan ante el mundo los detalles más irrelevantes de su vida.
Como ocurre con todas las nuevas tecnologías, podemos ser esclavos de ellas o usarlas "con cabeza". Un abrazo.

mar dijo...

Hola me gusta tu blog y tus entradas, así que te enviaré mi solicitud de amistad.
Un abrazo.
Mar

DESCUBRIR....una vez más...
El silencio contemplativo y comunicativo de la hermana de amado amigo de Jesús, LÁZARO.
El silencio, la desconexión que exige la mística y la profecía.