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Lo que aquí se expone son meditaciones personales, no una doctrina. Si este espacio, nacido y expuesto desde la reflexión personal, ayuda a que otros reflexionen sobre sí mismos y orienten su vida hacia los valores del Evangelio, habrá conseguido su única finalidad.

miércoles, 14 de abril de 2010

Mirada de apertura



En nuestros encuentros cotidianos encontramos muchos rostros que nos miran. Rostros que pertenecen a mundos distintos y, con frecuencia, parecen distintos a nosotros mismos. ¿Qué habrá detrás de esas miradas? La mayoría de las veces preferimos no hacernos esa pregunta y los tratamos de dejar fuera, fuera de nuestros pensamientos, fuera de nuestros sentimientos, y si es posible, fuera también de nuestro horizonte.

Y es que en un mundo trastornado por la chatarra del ruido es difícil guardar silencio, es difícil escuchar y mirar, tratar de comprender quienes somos, quien es el otro. Resulta más fácil aferrarnos a la primera opinión que se nos propone y llevarla puesta como se lleva una prenda indispensable y de moda. ¿Y si debiéramos dejar fuera precisamente nuestras opiniones, nuestros prejuicios, nuestras barreras? ¿Y si el otro, en lugar de una amenaza, es una interrogación sobre nosotros mismos, sobre el sentido de nuestro estar en el mundo?

Después de conocer en una mirada las respuestas a estas interrogantes, mirada que me dijo todo sin palabras, aprendí el valor que tiene la búsqueda continua y la capacidad de apertura en mi propia vida sin miedo a mis contradicciones en la fascinante ilusión del encuentro personal.

Cuanto me alegré encontrar esa mirada en mi camino. Y porque creo que los mejores homenajes son los presenciales y los peores los póstumos digo a esa persona que me miró, a quien dedico este post, que lo más noble de mi alma está ennoblecido precisamente por su cercanía y apertura y, como se lo he dicho en mi vida a dos o tres personas, le digo sinceramente que es de lo mejor que me ha pasado en la vida.

13 comentarios:

Desde q comenze a leer sus blog, siempre quice ser la primera en comentar, dejeme decirle P. Roberto q este es uno de los mejores y para ser mas especifica uno de mis favoritos pues encontrar personas especiales en el camino es maravilloso, personas a quien darles la confianza pura,personas q ademas de llamarlas amigos, mejor me gustaria llamarlos hermanos, la verdad es una bendicion de Dios.
Soy feliz porq mi vida personal esta transcurriendo literalmente maravillosa en estos dias, dejeme decirle que estoy feliz de haber cococido a alguien maravilloso quien me a demostrado de muchas formas que se siente bien y se interesa por mi. Soy feliz de compartir lindos momentos con el, si de algo de siento dichosa es de haber
cruzado mirada con el, donde se encuentre el en este momento le digo que lo quiero con toda mi alma y que le deseo lo mejor del mundo y muchas bendiciones de parte de Dios.

Padre Roberto,Gracias por compartir con nosotros sus vivencias, Dios le cuide y proteja en todo momento.

Su amiga por siempre.

La mirada es el espejo del alma. Compartir nuestra mirada es compartirnos hasta el alma.

Dios le bendiga :)

Norma dijo...

Hermosa entrada. Roberto, los ojos son el espejo del alma, no es mía esta frase, aunque bien lo vale. Y una mirada habla por mil palabras. Un abrazo.

Las miradas nos llaman, nos interrogan, nos hablan, no cuentan historias.
Son la puerta del alma de nuestros hermanos.
Cuando aprendemos a mirar y a escuchar, estamos preparados para visitar el templo sagrado del hermano, su espíritu.

Siempre intento ponerme en el lugar del otro y conocer más allá de su "envoltura", verdaderamente la mirada es como una ventana abierta al interior del ser, si se sabe mirar, si se sabe buscar en la mirada del otro se encuentran, a veces, cosas maravillosas y algunas veces también mirando al otro a los ojos se encuentra uno con parte de si mismo.Un saludo afectuoso, me alegro haberme encontrado con usted en la red.

Maria dijo...

Muy buena la entrada. Siempre me ha impresionado en el evangelio las miradas de Jesús. Me llama poderosamente cuando al hablar sobre el joven rico dice, "mirándole con cariño", si supiéramos descubrir esa mirada, y al igaul las miradas de los demás.
En fin, gracias por esta entrada.
Santa Pascua.
María

Angelo dijo...

He podido experimentar en mi vida varias de esas miradas que hacen que abramos nuestras puertas de par en par. Miradas que hablan y alientan, que comprenden, que acompañan. Miradas para agradecer y no olvidar.

Militos dijo...

El mejor piropo que me han dicho en la vida fue: ¡Gracias por quererme!
y me lo dijo una persona con la que coincidí en un hospital y sin conocerla de nada, entre lágrimas, me contó su vida y problemas.
no me pidió nada, la ofrecí una oración y su respuesta fue esa.
Imagino que algo parecido te sucedió a ti con esa mirada.
Gracias por este post de apertura a los demás.

un beso

Anónimo dijo...

Ya llevo varios dias leyendo tus blog, son super interesantes sobre todo por el mensaje que dejan.

LA EXPRESIÓN MÁS PROFUNDA..del alma, se encuentra en esa mirada humana, serena, transparente.
Los "ojos" hablan de lo que hay en el interior del ser humano...por eso, hay miradas que matan por el fuego infernal que despiden.
Pero hay miradas...que elevan el espíritu por su dulzor y su ternura, por su benevolencia.
Hay miradas tan limpias...que contemplan, extáticas, el Rostro de Dios.

Oceanida dijo...

Algunas miradas son regalos, y algunas regalos de por vida. Las miradas que no se olvidan por ejemplo, de la gente querida y que se ha ido. Las de las que estan lejos, las de las prsonas que encuentras a diario y te miran con ternura o agradecimiento.

Pero yo tengo miradas sin las que no podria vivir. Son las miradas de los ninyos, esas que no enganan y enseguida hablan de lo que sienten sin ningun pudor.

Que post tan hermoso.

Un abrazo.

Yahuan dijo...

Es algo sobre lo que no se habla mucho, tal vez porque llama a dejar de hablar y a empezar a escuchar.

Deveríamos reaccionar más ante cosas como estas.

Un abrazo

Las miradas pueden transmitir desde respeto, hasta mucho amor, y en verdad que la gente va y viene por este mundo y uno ni sabe que dramas viven día a día.

Pero encontrase con una mirada, que puede ser compartida, es algo muy bello.
Saludos