LO MÁS NUEVO

Lo que aquí se expone son meditaciones personales, no una doctrina. Si este espacio, nacido y expuesto desde la reflexión personal, ayuda a que otros reflexionen sobre sí mismos y orienten su vida hacia los valores del Evangelio, habrá conseguido su única finalidad.

viernes, 17 de enero de 2014

Arrepentimiento


Uno de estos días por la mañana. Estoy en la oficina en el habitual trabajo de “atender”. Una persona llega, pide hablar con un sacerdote. La atiendo, se arrodilla y comienza a llorar. Un llanto que acongoja el alma. Yo permanezco en silencio. Hay lágrimas y lágrimas. Las hay de emoción, de alegría, de arrepentimiento, de desesperación, de horror. Luego surgen las lágrimas mansas, serenas, hondas, de esas que salen de las entrañas más profundas.

“Padre… años y años sin confesarme. Años y años lejos de Dios y de la Iglesia. Supe que había en la Parroquia una capilla de adoración al Santísimo y vine por curiosidad. He vuelto más veces y no puedo más. No puedo mirar al Señor estando así. Por eso estoy aquí…


No puedo añadir más.

1 comentarios:

Mary Bonilla dijo...

Yo se en carne propia lo que eso!! no se puede mirar a Dios en el santísimo sacramento del altar de frente, cuando llevamos en el corazón mucho dolor, pecado y sobre todo el temor de decirlo al sacerdote.... luego al decirlo se siente esa paz que no tiene descripción ninguna en palabras que expresen el sentimiento de liberación no por el hecho de que nos digan te perdono sino por haberlo podido contar algo que a nadie mas se le había dicho!!! Gracias a Dios por el sacramento de la confesión y del arrepentimiento!! Bendiciones Padre.