LO MÁS NUEVO

Lo que aquí se expone son meditaciones personales, no una doctrina. Si este espacio, nacido y expuesto desde la reflexión personal, ayuda a que otros reflexionen sobre sí mismos y orienten su vida hacia los valores del Evangelio, habrá conseguido su única finalidad.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Derechos

Casi a diario me encuentro con la moda más intima de ejercitar los derechos. En las esquinas, muchos se reúnen a hablar con palabras soeces . Y cuando pongo la cara fea por oír ciertas expresiones, me parece que me responden: “pues no oiga usted, que tenemos el derecho a decir lo que queremos y a expresarlo como nos venga en gana”. Cuando voy en un bus y se suben los vendedores ambulantes, uno detrás de otro, ofreciendo productos que para nada necesito, intento hacerme el que no oigo, la respuesta es un “ pues no se haga el suizo, tenemos derecho a que nos escuche pues así nos ganamos la vida, ¡faltaba más!”. En el parque de una parroquia, un chico y una chica bien pegados y cuando me arranco con un “ejem-ejem” la posible respuesta es un “qué pasa, ¿tampoco aquí tenemos derecho a demostrar que nos amamos?”. Y para mayor sorpresa, en un baño para hombres de un centro comercial, entran y salen mujeres con la excusa que su correspondiente baño está muy lleno y cuando intentas sugerirles, con la mirada por lo menos, que allí no les corresponde pues ¿qué me cuenta usted, que me importa que este sea un baño de hombres, al final todos somos iguales o no? Tal parece que todos tienen derecho.


Y digo yo: ¿dónde están los míos para no escuchar y no ver tales cosas?


Porque con la tele, al menos, uno tiene “derecho” a no encenderla o, como mal menor, a cambiar de canal; porque en el cine, uno tiene “derecho” a no entrar o, si lo hago, a no ver ciertas películas; porque el periódico uno tiene “derecho” a no comprarlo, pero, de hacerlo, puedo leer la sección que quiero antes que otros me arrebaten la sección de deportes.


¿Habrá igualdad de condiciones con los que ejercemos nuestros derechos de uno y otro modo?

4 comentarios:

R.Flores dijo...

No hay igualdad de condiciones porque mientras unos ejercen sus derechos, otros tendrán que aceptarlos aunque no lo quieran.
El problema es que solo pensamos en nuestro beneficio y no en los demás, porque desde la niñez a muchos no les enseñaron la manera de comportarse según el lugar donde se encuentran; no han recibido una buena educación y mucho menos saben de moral y ética; pues el mundo está lleno de personas con diferentes actitudes: Se visten como quieren,piensan y dicen lo que quieren y se comportan como les da la gana, y todo esto con la excusa de que es "su derecho". Cada quien ve si "ignora o soporta" o si reprende y dice lo que está mal, pues también tenemos el derecho de hacerlo; aunque algunas veces tengamos que salir lastimados.

El problema en la actualidad es que se hay mucho egoismo, la mayoria pensammos solo en el bien personal. Si hubiera mas comprencion otra cosa fuera.
Me gusto mucho Padre Roberto.

Edit dijo...

Se confunde la libertad con el libertinaje.
Se confunde el derecho de la libertad con el libre alvedrío.
Todos tenemos derecho de actuar ejercitando todas las facultades reconocidas, siempre y cuando no violemos el derecho de los demas.
El libre alvedrío es una cuestion interna, es la elección por el bien o el mal.
Cuando dejamos el plano individual interno para plasmar socialmente nuestra conducta, debemos tener el freno de la legitimidad o respeto por los demas.

Yahuan dijo...

Yo soy de la opinión de que sí, de los derechos se abusa, pero es que es muy difícil crear el equilibrio, sobretodo cuando no todos somos iguales, supongo que los que puedan hacerlo deben de mostrar toda su paciencia.