LO MÁS NUEVO

Lo que aquí se expone son meditaciones personales, no una doctrina. Si este espacio, nacido y expuesto desde la reflexión personal, ayuda a que otros reflexionen sobre sí mismos y orienten su vida hacia los valores del Evangelio, habrá conseguido su única finalidad.

jueves, 17 de mayo de 2012

Escuchadores



No existe mejor modo de aliviar el dolor que descargándolo sobre otro corazón. Y esto, en la mayoría de casos, sólo es viable traduciéndolo en palabras y en tiempo de alguien que escuche. Hay una gran demanda, por eso, de escuchadores. No de gente que ponga sólo la oreja, sino de gente que ponga el corazón y escuche sin limitarse a procesar unos sonidos, sin atenerse sólo a lo que se dice, sino a lo que se intenta decir. Casi todo el mundo quiere que le interpretes, que le evites tener que decirse del todo. Menos unos pocos, que sólo dicen lo que quieren decir y esto coincide con lo que quieren que se sepa.

Así que no me extraña que la mayoría de fieles que tengo cerca, demanden más tiempo, un trato menos técnico y más humano. Quieren llenarse de confianza y no sólo de consejos. Semejante pretensión es siempre comprensible, pero más para quienes sufren moralmente, que quieren poder decir “Padre” y que les preste toda la atención posible. Porque en el fondo, escuchar es eso: prestar atención y esforzarse por entender al otro como el otro se entiende a sí mismo. Quizá por eso casi todos los grandes sacerdotes son, a la vez, grandes humanistas !Cuánto me falta Dios mío! 

2 comentarios:

Miriam dijo...

Desde aquí gracias a todos los sacerdotes que me han escuchado en mis momentos de duda, de estar perdida.
y espero y pido, poder escuchar a mis amigos, compañeros, y a cualquiera que se me acerque para que vean en mi la oreja de cCristo.

Tiene toda la razón.
Más claro ni el agua.
Gracias por tan bella entrada.
DTB!!