LO MÁS NUEVO

Lo que aquí se expone son meditaciones personales, no una doctrina. Si este espacio, nacido y expuesto desde la reflexión personal, ayuda a que otros reflexionen sobre sí mismos y orienten su vida hacia los valores del Evangelio, habrá conseguido su única finalidad.

martes, 15 de noviembre de 2011

A toda prisa



“NADA TE TURBE, NADA TE ESPANTE TODO SE PASA…LA PACIENCIA TODO LO ALCANZA”. Quiero hacer un elogio de la paciencia. Mis abuelos sabían mucho de eso. Pero las nuevas generaciones hemos perdido el placer incluso de saborear la comida. Los norteamericanos nos han colocado el plástico de su fast food. En el ritmo de digestión de una comida está el secreto de la alegría. Llegamos a un sitio y nos queremos marchar. Las visitas no se quieren sentar. Viajamos hacia ninguna parte a toda velocidad. Abrimos autopistas para matarnos en ellas a doscientos kilómetros por hora. Nos han seducido con que el activismo es camino de felicidad. Las mejores cosas de la vida suceden despacio, con tranquilidad, disfrutándolas. Un ejemplo claro: no sabemos disfrutar unos de otros. Antes quedábamos con un amigo para un café, más tarde sólo hablábamos por teléfono, ahora monologamos con un mensaje de texto o chateando en el facebook  y adiós. El calor humano se cuece despacio o no prende. Vayan lentos, llegarán de sobra para quedarse y disfrutar, que es de lo que importa. ¿Para qué tanto correr cuando se llega a tiempo a la muerte andando?

2 comentarios:

Tienes toda la razón, es de pensar como vivimos, necesitamos vajarnos del tren de las prisas.
Ví la tortuga, ella tiene fama de lenta, pero la verdad es que cuando corre, si corre rápido, si encuentro el vídeo de una tortuga cuando corre te envío el enlace.
Saludos en Jesús y María.

R.Portillo dijo...

Q lindo esta, si la verdad a menudo perdemos la tranquilidad. Yo soy una q no puedo hacer las cosas despacio Jajaja. En verdad me gusto. =)

Su amiga por siempre. Abrasossss