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Lo que aquí se expone son meditaciones personales, no una doctrina. Si este espacio, nacido y expuesto desde la reflexión personal, ayuda a que otros reflexionen sobre sí mismos y orienten su vida hacia los valores del Evangelio, habrá conseguido su única finalidad.

viernes, 7 de agosto de 2009

Necesidad de cariño


Nacer, venir al mundo, no es fácil. El ser humano es desde el momento de su gestación una de las criaturas más indefensas del universo y un claro ejemplo de cómo no se puede sobrevivir sin la ayuda de nuestros semejantes. Pero, salvo casos que ponen los pelos de punta, el recién nacido cuenta con una gracia de Dios: ser querido. Llorar para pedir, mirar para fascinar, sonreír para recibir y gatear para avanzar… después, andar, hablar y actuar por si mismo; crecer. Pero ser anciano, sobre todo en un mundo que no sabe envejecer, no es avanzar, ni es pararse. Es volver a necesitar, volver a pedir, volver a sentirse indefenso, volver a necesitar cariño.
Y cuando hablamos de cariño ¿Es válido hacer una distinción? ¿No es acaso lo mismo? ¿Tenemos el mismo nivel de cariño a un niño y a un adulto mayor? ¿Vemos esto reflejado en nuestros ambientes y en casos particulares en nuestros hogares? ¿No se necesita el mismo cariño y la misma atención antes de haber enfrentado la vida que después de hacerlo? Si al final las heridas son más, precisamente porque se ha vivido, ¿Cómo es posible que nos olvidemos con tanta frecuencia de dar cariño a los que han estado con nosotros?
¿Por qué la sonrisa de un niño despierta alegría y la de un anciano pasa desapercibida con tanta facilidad? ¿Por qué dar de comer a un niño se convierte en una fiesta, donde todos queremos estar alrededor y participar, mientras que dar de comer a un anciano que ya no puede valerse se convierte en un acto de caridad? ¿Es caridad servir a quien nos ha servido o es justicia? ¿Por qué si un niño llora corremos a su encuentro, y le abrazamos, y si llora un anciano huimos, nos apartamos o decimos “ya está otra vez con sus cosas”....?
La verdad es que todos necesitamos de cariño independientemente de la etapa en que vivimos, pero por su necesidad el niño que comienza a vivir y el anciano que comienza a preparar su camino a la verdadera vida lo necesitan más. Es cierto también, como ya se ha señalado, que este cariño muchas veces se puede diferenciar, pero su intensidad debe ser el mismo. Me enviaron, ya olvidé la fecha, una Presentación PPS con unos excelentes pensamientos que nos pueden ayudar a profundizar sobre lo que hemos tratado.

Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos, ahora que estoy vivo, y no una noche entera cuando yo muera.
Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mí cuando yo muera.
Prefiero que hagas una sola llamada, ahora que estoy vivo, y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.
Prefiero que me digas unas solas palabras de aliento, ahora que estoy vivo y no un desgarrador poema cuando muera.
Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra, ahora que estoy vivo, y no una conmovedora serenata cuando muera.
Prefiero que me dediques una leve plegaria, ahora que estoy vivo, y no un político epitafio sobre mi tumba cuando muera.
Prefiero disfrutar de los más mínimos detalles ahora que estoy vivo, y no de grandes manifestaciones cuando muera.

Aprovechemos a nuestros mayores, valorémoslos, QUERÁMOSLOS.

11 comentarios:

jaznadir dijo...

Todos los seres vivos desde que nacemos necesitamos ser amados para crecer, madurar, desarrollarnos como personas, lastimosamente no todos crecen en hogares donde el amor, la paciencia, el perdón, la ayuda mutua, es practicado entre los miembros, ocurre a veces que hay personas que no saben como lidiar con adultos ancianos, no saben tratarlos, no les tienen paciencia, no saben cuidarlos con amor, es triste ver como personas que toda la vida han trabajado para sus hijos, han llegado a cumplir con todos sus anhelos, se han donado íntegramente a su familia y al llegar a la ancianidad son abandonados en asilos. Los adultos mayores necesitan de todo nuestro amor y apoyo, es caridad y es justicia tambien al mismo tiempo.

EL BEBÉ, EL NIÑO....
El ser humano más necesitado de amor, dulzura y comprensión. El amor de madre, tan grande como el amor de Dios. Así ama Dios a la criatura humana, con un amor que da vida y calor, paz, serenidad y comprensión.
Paz y bien.

¡PREFIERO...que me digas unas solas palabras de aliento, ahora que estoy vivo, y no un desgarrador poema cuando muera!

¡Hola Roberto!
Cómo deseo que los jóvenes que muchas veces se burlan,o no aceptan los consejos de los mayores,se dieran cuenta que lo hacen desde la sabiduría que da la vida ,la experiencia ,el amor.
Que comprendieran que ellos también llegarán a ser viejos.
Coincido con este y los anteriores post donde has tratado el tema de los adultos mayores.
Las personas de la tercera edad tienen mucho amor por entregar,pero también quieren recibirlo para ser mas felices.
Necesitan ser respetados,tratados como personas útiles y no como un trasto molesto al que se puede desechar.
Aquí en Argentina,el gobierno, la sociedad ,todavía les debe mucho a los que tanto dieron y ahora ya en el ocaso de sus vidas,no sólo les falta el amor de sus familias sino que tampoco tienen jubilaciones dignas y salud protejida.
Dar amor,protección a nuestros viejos es darnos futuro.Brindémosle alegría.
Todos llegaremos a viejos.
Gracias por tratar estos temas.
Que Dios te bendiga.
Te dejo cariños y una sonrisa grandota.

tzitzi dijo...

siempre he pensado que ese pensamiento es maravilloso, y en la forma en como lo planteas, es muy interesante, todos necesitamos cariño, pero las personas mayores, creo que más. y muchas veces nos olvidamos de eso.
cuidate, y que estes bien

Angel dijo...

¿Qués más bonito: un amanecer o un atardecer? Los dos son para extasiarse. Me quedo con los niños y con los ancianos

Abuela Ciber dijo...

Creo que el problema se centra en que en el niño se ve el futuro de la especie.

En el mayor vemos una carga, de todo tipo.

Los medios de comunicacion han hecho su buena campaña al respecto.

De ahí que los mayores debemos tomar iniciativas...como ésta de los blog, para hacernos escuchar.

Saludos

ILUSION dijo...

Hola Roberto,,,,cuánta razón tienes en esta entrada, ya que todos necesitamos cariño y amor en esta vida,,,muy buenos los pensamientos!!!
Besitos!!!!!

Sin duda, es una de las mejores entradas que he leído desde que vengo a leerte... el amor a los ancianos exige un verdadero sentimento incondicional, mucha comprensión y paciencia, exige respeto hacia la experiencia... los ancianos merecen tanto y es tan triste que millones de ellos deambulen por las calles de todo el planeta, en verdad es desgarrador, y aún más sabiendo que buena parte de ellos tienen familia pero no se han preocupado por darles cobijo y atención.

Cecy Ale dijo...

Debemos amar en vida, debemos homenajear en vida, debemos dedicar tiempo en vida, ya despues que caso tiene.

saludos,

Roberto dijo...

Jaznadir, caridad y justicia, es un binomio que debe estar presente en este tema...Gracias!

Juan, me parece que el presente hay que vivirlo en sintonía con lo que debemos hacer...después de la muerte es unutil avergonzarnos por no haber hecho tanto en favor de los demás...

Silvia, gracias por tu visita. Las condiciones son parecidas acà en El Salvador. Falta mucho para que las leyes lejos de hacer una caricatura de los ancianos presentándolos enfermos y jubilados, los considere más bien agentes y beneficiarios del desarrollo...

Tzitzi, que bueno que al fin pudiste comentar, espero que lo sigas haciendo, este espacio es tuyo también...

Ángel, me parece una excelente comparación la que haces, y muy adecuada...

Abuela Ciber, está muy difundida, hoy, en efecto, la imagen de la tercera edad como fase descendiente, en la que se da por descontada la insuficiencia humana y social. Se trata, sin embargo, de un estereotipo que no corresponde a una condición que, en realidad, está mucho más diversificada, pues los ancianos no son un grupo humano homogéneo y la viven de modos muy diferentes. Y que bueno que tu tienes una buena iniciativa...

Ilusión, gracias por tu visita y motivación, espero visitarte pronto...

[Alecita ♥], la dimensión más dramática de lo que dices es la falta de relaciones humanas que hace sufrir a la persona anciana, no sólo por el alejamiento, sino por el abandono, la soledad y el aislamiento. Hay que tomar iniciativas personales para ayudar a los más cercanos...


Cecy Ale, este problema nos concierne a todos y debemos hacer algo en las circustancias propias de cada uno...y esto aquí y ahora...